Fundado el 21 de agosto de 1988 en David, Chiriquí. República de Panamá

lunes, 9 de julio de 2012

REMONTANDO LOS CAUCES DEL GARICHE...


Por: Milagros Sánchez Pinzón (mspinzon@gmail.com)

Un sombrero.  Esta vez es un sombrero especial el que me motiva a escribir estas líneas que narran nuestra aventura por Alto Gariché.  Y es que durante mi estadía hace unos meses por la caribeña isla de Sint Maarten, el capitán Livingston me obsequió un “chapéu” (sombrero en portugués) para que pudiera protegerme de los intensos rayos solares de los trópicos. El pensaba sobre todo en mi obsesión por aumentar mi lista de cascadas visitadas.  Por eso,  le debo este artículo, tal como lo hice con las Zpartanas.
Así que con mi cabeza protegida por este particular “chapéu” (un chambergo), partimos el domingo 8 de julio de 2012 hacia la cascada que -según el guía turístico Candelario Vargas- solo requería una caminata de 15 minutos desde la Interamericana, en la primera vuelta después de pasar la entrada de Santo Domingo y Divalá.
Acompañados por Gabriel Sánchez, vital compañero por su entrenamiento de unidad fronteriza, y mis alumnos Reydell Quintero y Edith Castillo, nos encaminamos hacia las aguas del Gariché, extraordinaria corriente que nace en la comunidad de Volcán a más de 1,000 metros sobre el nivel del mar e irriga un inmenso territorio antes de desembocar en el  Pacífico.
Resultó  fácil acceder a la cascada, que más tarde nos dirían le decían Tía Digna.   Se trataba de un salto de agua completamente vertical, de casi 50 metros, que se suma al cauce del Gariché y  en su punto de confluencia tiene muy próximos decenas de rápidos que incrementan la potencia de la corriente. Esa condición impidió acercarnos más  y por ello creímos estábamos disfrutando de una ecoaventura un poco “light”.

Sin embargo, después de sumergirnos un rato en esas verdes aguas, hacer “guerrillas”  y merendar rodeados de semejantes parajes, decidimos cruzar un zarzo y quedar en las tierras de Alto Gariché, donde  nos remontamos unos 500 metros por una quebrada hasta enfrentarnos a un muro rocoso por el cual discurría un pequeño pero potente chorro, el deleite de todos los exploradores.

No conformes con esto, seguimos avanzando por otros caminos para que Gabriel nos dirigiera  hacia el punto exacto donde se despeñaba la quebrada que daba vida al majestuoso salto de 50 metros.  La idea: tomar fotografías y grabar videos, propósitos que conseguimos  Edith y yo, sujetadas con una cuerda y amparadas por las fuertes manos del Lince todo terreno.



Parecía increíble que una corriente tan reducida pudiera desembocar en semejante cascada….  El paisaje desde ese punto era arrobador.


Con esta última experiencia, la ecoaventura no resultó tan “light”, consumimos en ella siete horas.  Podría escribir algo emocionante, compartirlo y sellarlo con un mensaje: no cuesta mucho abandonar la rutina diaria,  caminar y disfrutar de las bellezas cercanas a nosotros, lejos del mundanal ruido; eso sí,  no olvide enfundarse un buen sombrero.










Más fotos en: Facebook (Milagros Olimpia Sánchez Pinzón)


jueves, 5 de julio de 2012

LA CENA DE LOS IDIOTAS...

El lunes 9 de julio de 2012 a las siete de la noche, en la Casa de Culturama se estará proyectando la película francesa "La cena de los idiotas", producida en 1998 con una duración de 77 minutos.
Para Pierre Brochant y sus amigos el miércoles es el día de los idiotas. La idea es simple: cada uno debe llevar consigo un idiota. El que consiga llevar a la cena el idiota más espectacular de todos es el ganador. Esa noche, Brochant está pletóric: ha encontrado una auténtica joya. Un idiota redomado. François Pignon, un chupatintas del Ministerio de Finanzas, es un hombre apasionado por sus construcciones hechas a base de cerillas. Lo que Brochant ignora es que Pignon es un auténtico gafe, un maestro en el arte de provocar catástrofes.

No se pierda este hilarante pero inteligente filme galo, a las siete de la noche en la Casa de Culturama, en la Avenida 6ta. Este, la Calle del Fresco en el Casco Antiguo de David. Donación B/.1.50

lunes, 2 de julio de 2012

LAS ZPARTANAS POR LOS CHORROS DE LOS ANGELES...


Por: Milagros Sánchez Pinzón. Culturama. mspinzon@gmail.com

Mi amigo Manuel Martínez, capitán de Los Linces en Chiriquí, conocedor de mi pasión por las ecoaventuras, me obsequió unas botas diseñadas por él mismo: las Zpartanas, que ofrece en su negocio (Zpartano) ubicado en la Calle del Tamarindo, entre la Calle de las Hermanas y el Callejón de Salvadorcito, muy cerca de la Medalla Milagrosa en el Casco Antiguo de David.


Tenía meses de no respirar el aire puro de las montañas y de arrobarme con el mágico sonido de las caídas de agua, así que ya era hora de estrenar mis nuevas botas exploradoras.  Después de convidar a varios amigos, solo  tres de mis alumnos aceptaron el reto: Indiana Johnson, Reydell Quintero y Fátima Aguirre.


Como siempre, la jornada inició a tempranas horas del domingo  1 de julio de 2012.  Culturama fue el punto de encuentro con el busito federalista que, en esta ocasión, nos llevaría lo más cerca del río Chorchita a donde iríamos tras los saltos de agua.


Tomamos la Interamericana y doblamos en Veladero de Chiriquí hacia Rincón.  Pasamos Mata Rica, Galerita y, finalmente, descendimos del vehículo en el cruce de Los Ángeles-Chorchita (a 24 kilómetros de David).   El camino lodoso no permitiría al microbus avanzar más.    Ya habíamos recogido al lugareño  Deivis Estribí, quien nos serviría de guía, armado como nosotros de sus botas y un buen machete para abrir trocha  donde fuera necesario.


“Volamos canilla”, decía Deivis en su lenguaje popular. Es decir, caminamos rápido para ser gente urbana y así lo reafirmó Manuel Justavino, quien se sumó al grupo expedicionario.  Fue una acertada decisión invitarlo,  Manuel se convirtió en un guía excelente y cordial,  conocía todos los  rincones de esos parajes.


Después de caminar 7 kilómetros llegamos a la Escalera de Los Ángeles, como bautizamos a la primera de las caídas de agua (luego nos dirían que le llamaban Benedicta).  La impresionante “cabellera líquida” alcanza de 10 a 12 metros y es muy angulada, discurre por un manto de helechos que provoca un desplazamiento más lento de la corriente.   Solo nos tomamos unas fotos y en su ribera izquierda decidimos merendar. Unos emparedados y jugo eran suficiente, nos esperaban otros saltos aguas abajo y debíamos ganar tiempo.



Avanzamos por el cauce hasta alcanzar un puente. Aquí Manuel decidió tomar otra ruta para descender al río Chorchita.  Llevábamos cuatro horas caminando entre subidas y bajadas de los cerros, potreros y bosques de galería,  pero el esfuerzo valdría la pena.




Al toparnos nuevamente con el riachuelo, grata sorpresa nos inundó a todos:  un inmenso árbol de mayo irrumpía en el arroyo y se erguía entre enormes bloques rocosos,  era el compañero silencioso de otro salto de agua.  Urgimos a Manuel a que le diera nombre y así quedó: el Salto Mayo,  de pocos metros de altura pero de una singular belleza.



Proseguimos río arriba para toparnos entonces con el Chorro del Guarumo (un cecropia imponente adornaba el sitio); tenía unos diez metros quizás de alto y en su margen izquierda descendía finamente otra “serpiente de agua”, por cuyo lecho rocoso escalamos para alcanzar  la más alta y espectacular de las cascadas del Chorchita: el Salto de los Caballeros.



En la cúspide del Chorro del Guarumo captamos un arco iris que se posaba sobre los verdes contrastes de la floresta.  Este exuberante bosque es el que permite la existencia de estos asombrosos elementos del paisaje.


Frente al Salto de los Caballeros (con sus 25 metros aproximado de alto) varios de los exploradores lanzamos gritos de alegría;  pocos mortales han tenido la oportunidad de disfrutar semejante espectáculo de la naturaleza.


Un viento fuerte y frío se encajonaba en este punto.  Pese a ello, Indiana  y yo decidimos recibir la finísima lluvia que se desprendía de la cascada.  Las rocas enquistadas en el cauce  eran portentosas.
Sudados, enlodados y un poco cansados volvimos a la superficie desde el Chorchita, entre una vegetación enmarañada y una pendiente de 45 grados.

Seis horas y media nos “perdimos” entre esos estupendos parajes, pero ninguno se lamentó de ello, al contrario, Manuel espera que pronto regresemos y nos tendrá un delicioso sancocho de gallina de patio. El, como casi todos los hombres y mujeres de nuestros campos, se sienten más felices en sus tierras y se convierten en obsequiosos anfitriones cuando se comparte con ellos las bellezas naturales que les circundan.

Creo que las Zpartanas, las botas, no las exploradoras -aunque también podrían denominarnos así-  pasaron su primera prueba extrema…



jueves, 28 de junio de 2012

EXPO PICTÓRICA DEL MAESTRO WILFRIDO QUIROZ...

Culturama Internacional,  la Casa Cultural  La Guaricha y la Alcaldía de David  invitan a todo el público a la inauguración de la Expo Pictórica del maestro  Wilfirido Quiróz,  en la Casa de Culturama, en la Avenida 6ta. Este, la Calle del Fresco, en el Casco Antiguo de David el martes 3 de julio de 2012 a las ocho de la noche.
 
Quiróz, conocido como "El pintor del Barrio", es el principal responsable de los murales históricos y didácticos que están cambiando la imagen del Casco Viejo  de la cabecera provincial,  al adornar  paredes y vallas de este sector  que, poco a poco, está llamando la atención de locales y extranjeros con el desarrollo de diferentes proyectos.
En el marco del acto inaugural de esta Expo-Pictórica, el señor alcalde Francisco Vigil  y el Movimiento por el Patrimonio Histórico de Chiriquí,  le harán un reconocimiento especial al maestro Quiróz, por su apoyo desinteresado  para la realización de la segunda fase del  proyecto "Un nuevo rostro para el Casco Antiguo de David", iniciativa que ha cambiado sustancialmente la estética de esta área citadina.
Las obras de Quiróz  podrán apreciarse en la Casa de Culturama durante todo  julio en horario de 8 a 12 mediodía y de 2 a 6 de la tarde. Mayores informes en el teléfono 730-4010 de Culturama.

¿QUIEN ES EL MAESTRO WILFRIDO QUIROZ?

Wilfrido Quiroz, nació en Volcán, distrito de Bugaba, provincia de Chiriquí.  Sus padres son Nicolás Quiroz y Margarita Pitti, caficultores.  En la escuela  de San Cristóbal, distrito de David, realizó sus estudios primarios y los secundarios en la Escuela Bilingue, en el Barrio Bolívar. 

Los estudios de arte los realizó con el profesor Victor Broce, en la Academia de Arte Broce,  ubicada en la antigua casa de la Familia Revilla diagonal al Parque de Cervantes.
En 1976 realizó estudios con los pintores panameños Jorge y Eugenio Dunn y con el maestro  Jorge Marsh.

El enmarcado, el uso de barnices y viñetas los aprendió con el maestro Mendoza de La Chorrera.

Desde 1995 hasta 1998 trabajó para el maestro salvadoreño Max Flores.

En 1996 tomó un curso libre con el maestro Silfrido Ibarra, en la Escuela de Bellas Artes  en Panamá, donde estudió las técnicas de tiza pastel, acrílico, óleo y dibujo a lápiz carbón y plumilla, entre otras.

Ha participado en exposiciones colectivas en Costa Rica, Guatemala, Honduras. En Panamá ha expuesto en  Veraguas, Bocas del Toro y Chiriquí.

Actualmente está participando como coordinador y pintor invitado en la II fase del proyecto un Rostro Nuevo para el Casco Antiguo  de la ciudad de David, actividad del Movimiento por la Restauración del Patrimonio Histórico de Chiriquí.








martes, 19 de junio de 2012

LA RED SOCIAL...

El lunes 25 de junio a las siete de la noche, en la Casa de Culturama, en la Avenida 6ta. Este, la Calle del Fresco en el Casco Antiguo de David, se estará proyectando la película estadounidense La Red Social (The Social Network)

 
Una noche de otoño del año 2003, Mark Zuckerberg, alumno de Harvard y genio de la programación, se sienta delante de su ordenador y lleno de entusiasmo empieza a desarrollar una nueva idea. Lo que comenzó en la habitación de un colegio mayor pronto se convirtió en una revolucionaria red social. Seis años y 500 millones de amigos después, Mark Zuckerberg es el billonario más joven de la historia. Pero a este joven emprendedor el éxito no le ha traído más que complicaciones personales y legales. "The Social Network" narra la historia de los jóvenes fundadores de la popular red social Facebook, especialmente de su creador más conocido, Mark Zuckerberg. Su leyenda reza: "No se hacen 500 millones de amigos sin hacer unos cuantos enemigos".

No se pierda este filme de 120 minutos.  Mayores informes en el 730-4010 de Culturama. Donación B/.1.50