Fundado el 21 de agosto de 1988 en David, Chiriquí. República de Panamá
Mostrando entradas con la etiqueta Culturamas anteriores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Culturamas anteriores. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de julio de 2011

SAN PABLO VIEJO (Culturama 1030)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

Hasta la década del treinta del pasado siglo XX, San Pablo Viejo formaba un solo ente político y administrativo con San Pablo Nuevo, de ahí que sus orígenes como caserío se vinculen con el período colonial, cuando se establece San Pablo del Platanal en 1605. 
Investigaciones del educador Luis H. Morales señalan que las primeras familias que ocuparon esta comunidad del distrito de David fueron de apellido Barroso, Morales, Lezcano, Jurado, Vega, Gómez, Hidrogo, Cerrud, Araba y Ríos. 
En Montilla, caserío de este corregimiento, se distinguen los Cáceres y los Valdés. En 1910 comenzó a funcionar la primera escuela de San Pablo Viejo, atendida por la maestra Amalia Castillo. Este centro sólo subsistió hasta 1915, cuando fue cerrado por falta de presupuesto.
En 1926, la educadora Vidal de Barroso abrió una escuela privada que brindó servicios hasta el nacimiento de una institución pública.
Desde 1925, en San Juan de los Tejares se comenzaron a celebrar las fiestas patronales del 19 de marzo, por iniciativa de Nemesio Castillo y Arturo Bouche. En este lugar se congregaban las familias de la comunidad para fabricar tejas, tejones, ladrillos, cántaros y muchos objetos de barro, aprovechando la temporada seca.  Esta tradición se fue perdiendo desde 1936 y reapareció en David, bajo la tutela de Los Caballeros del Barú. 
San Pablo Viejo tiene 59 kms2 de superficie y entre sus comunidades se distinguen: Aguacatal, Santo Domingo del Guzmán, Solidaridad, Coquito, Las Acacias, Montilla, Nuevo Coquito, Platanal, San Juan del Tejar, San Pablo Viejo Abajo y San Pablo Viejo Arriba (Tomado de David, corazón del Valle de la Luna, 2004).

Foto de los Hospitales José Domingo de Obaldía y Rafael Hernández, en territorio del corregimiento de San Pablo Viejo.  Al fondo la Cordillera de San Carlitos.

EL PADRE DE LA PROVINCIA DE CHIRIQUÍ (Culturama 1031)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

José de Obaldía Orejuela nació el 19 de julio de 1806 en la ciudad de Panamá. A los seis años fue enviado a España para ser internado en el Colegio de Cádiz y a los trece pasó al Colegio de San Mateo, en Madrid.  Permaneció en la Madre Patria hasta 1825 cuando egresó de la Universidad de Salamanca después de realizar  estudios parciales de Derecho.  
Regresó al Istmo para sumarse a la causa republicana, pese a ser hijo de español.  Fundó, en unión de Mariano Arosemena, el «Gran Círculo Istmeño» cuyo órgano de difusión combatió las tiranías y por cuyas ideas  ambos jóvenes padecieron encarcelamiento y persecusión.  Enemigo acérrimo de las dictaduras que oprimieron el Istmo, empuñó las armas en varias ocasiones. 
En aquellos años era común que los dirigentes se enfrentaran para conquistar o hacer respetar sus derechos. No podía ser caudillo de un pueblo quien no era capaz de dominar a las masas con su oratoria o tomar a sangre y fuego una trinchera enemiga. Fue Constituyente y presidente de la Convención Istmeña de 1840.
En 1845, ocupó la gobernación de Panamá. Por sus grandes dotes de orador se le bautizó como «Pico de Oro».   En 1849, fue nombrado senador por Veraguas (que incluía el territorio de Chiriquí) oportunidad que aprovechó para proponer el decreto que creó de la provincia de Chiriquí.  Ocupó la presidencia de Colombia en cinco ocasiones: 1851, 1852, 1853, 1854 y 1855. Firmó la ley que creó el Estado Federal de Panamá. Se casó con Ana Gallegos,  natural de  David, Chiriquí, y esto lo vinculó para siempre con esta provincia.  Tuvo dos hijos: José Aristides y José Domingo, quien se convirtió en presidente de Panamá de 1908 a 1910.  José de Obaldía Orejuela, perseguido por sus enemigos políticos,  estuvo exiliado en Heredia, Costa Rica (1869-1973), donde ejerció el magisterio.  Falleció en David, el 28 de diciembre de 1889.

LA VOZ DEL BARÚ (Culturama 1028)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

En noviembre de 1941, el chiricano Rubén Darío Samudio, recién llegado de los Estados Unidos con estudios en radio ingenería,  instaló un transmisor en el Barrio Varital de David con las intenciones de inaugurar el 15 de diciembre de ese mismo año una radioemisora, planes que se frustraron por el ataque japonés a Pearl Harbor y la declaración de guerra de Panamá contra las potencias del Eje.  Cinco años después, Samudio fundó -en unión de los empresarios Servio Tulio Tribaldos y Lorenzo Esquivel Delgado- la «Sociedad Radio Emisora La Voz del Barú», convirtiéndose él en su primer locutor.
Las dos primeras torres de la emisora fueron compradas al Ejército de EE.UU., estacionado en Base de La Primavera y fueron emplazadas en Doleguita.  Los transmisores se instalaron en Valbuena, a orillas del río David, posteriormente fueron trasladados a Santa Cruz. Desde su nacimiento, la emisora se ubicó en la planta alta del Jardín Carta Vieja, en una esquina frente al Parque de Cervantes y lideró una serie de campañas de gran beneficio para la sociedad: alfabetización  radiofónica, construcción del Obispado de David, la Escuela República de Francia y el monumento en el Parque de las Madres.
Artistas nacionales y extranjeros visitaban contínuamente a La Voz del Barú: los hermanos Ferrandiz, de México; el actor Fernando Fernández, Los Churumbeles de España, el cubano Luis Carbonell, Lucho Gatica y el Trío Los Panchos, el dramatizador de novelas Andy Russell, el cubano Reinaldo Díaz, el argentino El Indio Duarte, los mexicanos Marcos Antonio Muñiz, Carlos López Moctezuma, entre otros.
Don Rubén Darío estuvo al mando de esta institución radial durante treinta años, se retiró en 1976 por motivos de salud.  Sus aportes al progreso de la radiocomunicación le adjudicaron el título «Padre de la Radiodifusión Chiricana».

Foto Cortesía de Rubén Darío Samudio, hijo.

HUMEDAL LAGUNAS DE VOLCÁN (Culturama 1027)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

Las Lagunas de Volcán son cuerpos de agua de origen volcánico, localizadas a 1,200 metros de altitud en el sector occidental de la comunidad de Volcán, en el distrito de Bugaba.  El 29 de junio de 1994 el entonces Instituto de Recursos Naturales Renovables (hoy ANAM), emitió una resolución por medio de la cual se declaró el área como Humedal Lagunas de Volcán por considerarse el quinto ecosistema lacustre de mayor altitud en la región centroamericana.
Este complejo natural está integrado por dos lagunas, una de 135,258 m2 y otra de 173,435 m2,   que suman 30.9 hectáreas.  La temperatura media de ambas lagunas es de 24º C.  El Humedal tiene una superficie total de 143 hectáreas y presenta un clima tropical húmedo, caracterizado por precipitaciones superiores a los 2,800 mm de lluvia anuales, que se extienden de mayo a diciembre y una estación seca que se extiende de enero a abril.
La comunidad de seres vivos que comparten este ecosistema presenta una rica biodiversidad vegetal y animal, parcialmente impactada por las actividades humanas de pastoreo y agricultura. Todo el sector noroeste de Las Lagunas está cubierto de una vegetación secundaria que no supera los diez metros de altura y de plantaciones de café.
Las áreas del sur y del sureste presentan una cubierta boscosa más antigua y de mayor elevación. Una franja de herbazales y arbustos dispersos rodean los perímetro del Humedal. La apacible belleza de Las Lagunas de Volcán ha pasado a ser uno de los biosistemas amparados por las normas internacionales, especialmente por ser un hábitat de aves acuáticas.Ellas continuarán manteniendo su belleza y ser convertirán en un santuario de armonía que sustentará el principio de continuidad biológica que sostiene la majestuosa naturaleza de este sitio.

Fotos: Milagros Sánchez Pinzón

LA LEYENDA DEL CERRO SAN CRISTÓBAL (Culturama 1023)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

La única formación montañosa que irrumpe en la planicie sobre la cual se asienta la ciudad de David es el cerro San Cristóbal, de 114 metros de altitud.  Desde su cima se puede apreciar toda el área urbana con sus barrios aledaños; al sur, la zona de manglares del Pacífico; al oeste, las tierras bajas y aluvionales de Alanje,  y la cordillera de San Carlitos, que flanquea la zona septentrional del distrito.
El doctor Mario Molina Castillo en su obra David, historia y sociedad, señala que en el periódico El Noticiero, del 18 de agosto de 1914, José María Jované relató una leyenda en torno a este Cerro y a la quebrada del mismo nombre que nace en la cordillera de San Carlitos.  Señala Jované que durante la época de la colonia, un grupo de milicianos españoles encabezados por el conde La Peña, se encontraron sitiados por los indios doraces en el cerro cercano a la quebrada y protero de Cristóbal.  La Peña, fervoroso católico, mandó a colgar sobre la cruz que existía en la cúspide de la montaña, un escapulario de San Cristóbal que él llevaba sobre su cuello y exhortó a sus hombres a que hicieran lo mismo con las reliquias que poseían.  Luego, se enfrentaron a los aborígenes al grito «Viva España». Con una descarga de sus armas hicieron replegar a los indígenas y llegaron sin muchos contratiempos a la ribera de la quebrada de Cristóbal.  Después de este incidente, tanto la quebrada como el cerro comenzaron a conocerse como San Cristóbal.

Foto: Milagros Sánchez Pinzón (tomada desde la Torre de Control del Aeropuerto Enrique Maleck)

EL SENDERO ECOLÓGICO LOS QUETZALES (Culturama 1025)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

El Sendero Ecológico de los Quetzales es un típico camino de montaña de 12 kilómetros de longitud, localizado en el flanco nororiental del  volcán Barú.  Es una senda sinuosa y escarpada que une a Alto Chiquero, en Boquete, con Alto del Respingo, en Cerro Punta, Bugaba. 
Es difícil precisar desde cuando se transita por este camino; algunas referencias indican que ya a principios del siglo XX varios colonos y nativos del área lo utilizaban para relizar actividades de cacería o para establecer contacto entre pobladores de las estribaciones orientales y occidentales del Barú. No tenía importancia histórica relevante, era casi desconocido hasta que, a mediados de la década del setenta, con la creación del Parque Nacional Volcán Barú, el sendero es claramente demarcado por las autoridades e incluido en las políticas de manejo y conservación de los recursos.  Desde entonces toma vigencia ecológica y toda la zona que atraviesa adquiere una perspectiva biocéntrica. 
Las áreas montañosas que franquea tienen altitudes oscilantes entre 1,950 y 2,560 metros. Una densa capa vegetal, compuesta por  gran cantidad de especies arbóreas, arbustivas, trepadoras, epífitas, helechos y musgos, cubre esa zona. La humedad ambiental es alta, con precipitaciones superiores a los 4,000 mms. al año.  Las temperaturas medias son de 14ºC.  Mamíferos de diferentes especies como felinos, monos, perezosos, ardillas, tapires, roedores y otros, encuentran aquí su soporte vital, junto a anfibios, reptiles e insectos. Cientos de aves de diferentes especies armonizan el ambiente con sus colores y cánticos. Se destaca el quetzal, ave de plumaje multicolar que vigila el frágil equilibrio de los bosques del Barú.  En homenaje a esta hermosa ave tropical se bautizó a este camino de montaña. 
En los últimos años el tránsito por esta ruta ha aumentado; el apogeo del ecoturismo lleva diariamente a turistas por los parajes del emblemático camino, el cual es promovido en revistas, periódicos y sitios webs por todo el  mundo. En 2003, el famoso sendero estuvo a punto de ser transformado en una carretera de asfalto.  La mayoría de los panameñlos se opusó a este proyecto y también internacionalmente se levantaron voces de protesta. La carretera no se construyó y el sendero continúa con su majestuosa belleza salvaje. 

LOS POZOS TERMALES DE PAJA DE SOMBRERO (Culturama 1018)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

En términos geográficos y político-administrativos los llamados «pozos termales de Caldera», emplazados en la margen derecha del río Chiriquí, pertenecen al corregimiento de Paja de Sombrero, en el distrito de Gualaca; sin embargo, debido a que el acceso a estas fuentes es más conocido por el caserío de Caldera, en Boquete, se han designado con este nombre de manera consuetudinaria.
Por decenas de años las aguas de estos pozos han servido para aliviar el dolor y tratar enfermedades o afecciones de cientos de personas. Se aplican por inmersión, irrigación o masajes; en cualquier caso éstas favorecen la circulación, producen relajamiento y tienen propiedades analgésicas y antiinflamatorias.
La falta de estudios científicos rigurosos impide establecer categóricamente el origen de las aguas termales de Caldera. Estos tipos de afloramientos acuíferos se clasifican en función de su origen geológico, temperatura, composición química y composición mineral. Según su génesis geológica, las fuentes termales de Caldera pueden ser magmáticas o telúricas.  Las aguas magmáticas son de carácter eruptivo, su caudal es constante en composición y temperatura.  Las aguas telúricas presentan un caudal y temperatura variable, dependiendo de la época del año, ya que están sujetas a los regímenes de infiltración de las lluvias. Las temperaturas de los nueve pozos de Caldera oscila entre 39º y 42ºC.  Esta característica indica que son aguas mesotermales o calientes, ya que por encima de los 45ºC se denominan hipertermales y por debajo de los 35ºC se conocen como hipotermales. 
La composición química y mineralógica de estas aguas se encuentra en proceso de investigación, ya que los propietarios de las tierras donde están ubicados se interesan por explotarlos organizadamente.  Según el ingeniero Emilio Doens, por lo general  «este tipo de aguas contienen sodio, calcio, magnesio, potasio, entre otros elementos. Estas aguas ascienden a través de conductos que están en contacto con un macizo rocoso de alta temperatura; es un proceso de transferencia térmica y la fuente pudiera estar a 400 metros de profundidad».
En las inmediaciones de los pozos termales de Caldera existen otras actividades interesantes, como pasear un rato sobre el tranquilo búfalo Bartolo o sobre  Invictus, un increíble y robusto toro, animales domesticados por Dídimo, capataz de la finca.
 

viernes, 1 de julio de 2011

BOQUERON, LA TIERRA DEL GUANDÚ (Culturama 1026)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

El Diccionario de la Lengua Española recoge en sus páginas el término guandú, de uso en América, especialmente en Colombia, Costa Rica, Honduras, Venezuela y Panamá.  El guandú se define como «arbusto de la familia de las papilonáceas de unos dos metros de altura, siempre verde, ramas vellosas, hojas verdes por encima y pálidas por el envés. Con flores amarillas y unas vainas vellosas que encierran semillas pequeñas y son muy alimenticias, aunque algo duras».  Este frijol, cuyo nombre científico es Cajanus cajan, es el consuetudinario acompañante del arroz que tan frecuentemente consumen los panameños y está presente en las comidas de fin de año y otras actividades especiales.
El distrito de Boquerón es el principal productor de guandú en Chiriquí y el segundo del país, superado solo por Ocú, en Herrera. Las comunidades donde más se cultiva este frijol son Bocalatún, Cerro Colorado, Cabuya, Guayabal y Santa Rita. En esta región, generalmente, el guandú se siembra entre marzo y abril, y dependiendo de la semilla, a los tres meses se está cosechando. 
Existen numerosas variedades, que son nombradas popularmente como tres mesinos, pintados, lenca, negros, rojos, grandes, chicos.  Cuando algunas semillas son traídas de otro lugar (como de Paso Canoas, zona fronteriza con Costa Rica), se acostumbra bautizar el grano con el nombre de quien lo introduce al pueblo. Así se encuentran «el frijol de Pedro», «el frijol de Roberto», etc. etc. 
Casi todas las familias en este distrito que disponen de pequeñas extensiones de tierra con suelos óptimos para el cultivo, siembran este frijol. Para algunos lugareños esta actividad se convierte en la única forma de subsistencia, pues el grano se cosecha casi durante todo el año y existen épocas en que es muy cotizado. 
A quienes cosechan el guandú se le paga un dólar por tanque, el cual tienen una capacidad de siete libras.  En una jornada de trabajo de 1:30 a 6:00 de la tarde se pueden cosechar de cuarenta a cincuenta libras de guandú.  Los productores que disponen de vehículos tienden a llevar su mercancía hasta los puntos de venta para ofrecerlos a los intermediarios.
Generalmente, una libra de guandú se vende a cuarenta centavos de dólar mientras que el revendedor la pone en el mercado a un balboa y a un balboa con cincuenta centavos. En los momentos de escasez, la libra puede alcanzar un precio de seis dólares. 

EL ESCUDO DEL DISTRITO DE DAVID (Culturama 1024)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

El Comité Organizador del 159 Aniversario de la Provincia de Chiriquí, conjuntamente con la Alcaldía de David, convocaron a un concurso para elegir al escudo que representara al distrito de David, ya que el diseño que identificaba al mismo y que se había extendido por tradición al uso provincial,  fue traspasado a todo Chiriquí, según Resolución No. 7 del 29 de mayo de 1995.
 
El jurado, integrado por los arquitectos Alberto Roquebert Delgado, Jorge Montenegro, los diseñadores gráficos Lourdes Ávila y Raúl Ponce, así como el pintor y escultor del Instituto Nacional de Cultura, Ricardo Moreno, eligieron en la tarde del 18 de marzo la obra diseñada por Luis A. Moreno Carrera, entre las quince participantes.
La creación del señor Moreno Carrera contiene en su parte central las siguientes imágenes: el arco del antiguo puente sobre el río Chiriquí que actualmente decora la entrada de la Feria Internacional de David, la fuente del remodelado Parque de Cervantes, el muelle de Pedregal, un toro y una espiga (ambos representativos de la actividad agropecuaria del distrito).  La bandera nacional custodia el lado izquierdo y por la derecha, la bandera de Chiriquí. En la parte superior, las verdes hojas de laurel, corona triunfal de todas las épocas  y que han llegado hasta nuestros días como emblema de victoria.  Los diez corregimientos de David (Bijagual, Cochea, Chiriquí, David, Guacá, Las Lomas, Pedregal, San Carlos, San Pablo Nuevo, San Pablo Viejo)  se contemplan en forma de estrellas negras sobre un campo amarillo.

EL MUSEO DE REMEDIOS (Culturama 1021)

El 15 de agosto de 2002, cuando se celebró el aniversario 413 de la fundación del pueblo de Remedios,  se inauguró el Museo Histórico y Arqueológico Lázaro Serrano Santos, donde se exhiben algunas muestras de trabajos precolombinos descubiertos en el área, campanas de la época colonial y  artefactos religiosos e iconográficos de la antigua Iglesia de Nuestra Señora de Remedios.

El nombre de este  museo en el oriente de Chiriquí  se otorgó en honor del remediano Lázaro Serrano (1894-1992),  quien se distinguió en la vida pública, especialmente en sus funciones como Alcalde, cargo desde el cual consolidó diversas obras (cementerio, reconstrucción de la iglesia, acueducto, matadero, mercado público, la Casa del Pueblo, edificio municipal, construcción del Primer Ciclo de Remedios Arturo Motta).

Remedios es  la más antigua de las poblaciones chiricanas. Se fundó con el nombre de Nuestra Señora de los Remedios, en 1589, por el capitán Martín Gutiérrez, bajo órdenes del gobernador de Veragua, don Pedro Roque Riquelme.

LA CRIA DE CABALLOS EN BUGABA (Culturama 1020)

Por:  Milagros Sánchez Pinzón

La combinación de frescas temperaturas y los elevados valores altimétricos del distrito de Bugaba, han favorecido el establecimiento de instalaciones especializadas en la cría de caballos de carrera, ya que estas condiciones ambientales permiten el mayor desarrollo pulmonar requeridos por estos cuadrúpedos para participar en las competencias nacionales e internacionales.
De los establos de las haras bugabeñas han salido varios ejemplares ganadores de certámenes de relevancia mundial, como el Clásico Internacional del Caribe y el Clásico Internacional Confraternidad del Caribe. Los caballos que se crían en estas haciendas son subastados en el Hipódromo Presidente Remón y algunos suelen ser vendidos por 45 mil dólares. Mientras que los padrillos o sementales, comprados generalmente en los Estados Unidos, pueden superar los 200,000 dólares.
La más antigua de estas infraestructuras es Haras Carinthia, localizada en Cerro Punta, a más de 2,000 metros de altitud. Se remonta a 1946, cuando se estableció en la región el empresario austríaco Louis Martinz y su esposa Rosa, quienes son considerados pioneros de esta actividad.
En 1958 surgió Haras San José, en Volcán, dirigida por Salvador Jurado.  Haras Cerro Punta, propiedad  de Fernando Eleta Almarán, nació en 1977.  De estas instalaciones salieron victoriosos ejemplares: Cortisol, Angelical, Leonardo y Pan de los Pobres, ganadores del Clásico Internacional del Caribe.  Steffany’s, Patricio y By Pass, han triunfado en el Clásico Internacional Confraternidad del Caribe.
Como dato curioso, en Haras Cerro Punta se construyó un Parque Memorial de Padrillos, el cual mantiene lápidas simbólicas en honor de algunos de los sementales pura sangre de mejor linaje, como Sicodélico, Salkhad, Medal Play, Legítimo, Screen King, Aquiles y Proud Thuth. 
También en Bugaba se encuentran Haras La Huaca (1982), La Pomme  (1985) y San Miguel, en La Concepción.
(Foto superior Evaristo, ejemplar ganador del Clásico del Caribe en en 2001, Haras San Miguel).
Fotos: Milagros Sánchez Pinzón

GUALACA Y SUS ATRACTIVOS (Culturama 1017)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

Los historiadores presentan diferentes fechas para la fundación de Gualaca. Ángel Revilla señala que los franciscanos establecieron, en 1796, una reducción formada por indios gualacas, chalivas y doraces, a la cual llamaron Nuestra Señora de Guadalupe de Gualaca.  Alberto Osorio propone que Gualaca fue fundada, en 1766, por misioneros franciscanos procedentes de Guatemala, quienes erigieron el pueblo indígena de Nuestra Señora de los Angeles  integrado por autóctonos catequizados. No se encuentra referencia específica en los documentos históricos sobre el origen del nombre Gualaca, mas es probable que se derive de la tribu indígena gualaca, la cual junto con los chalivas, doraces, changuinas habitaban en estas tierras al momento de la colonización europea. Como distrito fue creado por Ley del 29 de diciembre de 1862.
En la actualidad Gualaca, con sus 625. 8 kms2 de superficie, está integrado por cinco corregimientos: Gualaca, Hornito, Los Ángeles, Paja de Sombrero y Rincón.
Posee varios sitios de interés turístico: los Cangilones, la Reserva Forestal Fortuna, los pozos termales de Paja de Sombrero (mejor conocidos como de Caldera) y su Museo Regional  En cuanto a los Cangilones, su nombre fue otorgado por antiguos moradores del área al observar la presencia de los hoyos o cañones labrados por el río Estí (durante millones de años) a su paso por la comunidad de Gualaca, cabecera (el Diccionario de la Real Academia Española indica que el término cangilón se emplea en algunos países de América Latina para indicar la porción de terreno firme en que alternan zanjas que se forman por el correr de las aguas de lluvia).
El río Estí nace a más de 1,000 metros de altitud  y desemboca en el río Gualaca, ambas corrientes confluyen en el Chiriquí. Por otra parte, el Museo Regional de Gualaca fue construido por AES Panamá (responsable de la hidroeléctrica Estí) e inaugurado en marzo de 2007.  Aquí se conservan numeroso objetos  arqueológicos (huacas o cerámicas precolombinas) descubiertos en la región. 
Fotos: Milagros Sánchez Pinzón

LOS PANECITOS DE MAÍZ (Culturama 1014)

Por: Milagros Sánchez Pinzón
Los poblados de Querévalos, Guarumal, Orillas del Río y Palo Grande en el distrito de Alanje,  son de los pocos de la provincia de Chiriquí donde aún se conserva la tradición familiar de preparar panecitos de maíz. Durante varias generaciones, de madres a hijas, se ha transmitido esta tarea culinaria, la cual es acompañada también por la confección de cocaditas, suspiros, merengues, corozos enmielados, dulces de coco...
En el pintoresco caserío de Querévalos, a 12 kilómetros de la ciudad de David, se pueden encontrar varias residencias con el típico horno de barro empleado por las mujeres y hombres que se dedican a esta actividad con esmero. Y es que el trabajo de preparar estas apetitosas viandas no es tarea fácil.  Hay que seguir la siguiente metodología: el maíz seco y pilado se pone en agua durante seis días dentro de envases grandes o tanques (el agua se cambia a los tres primeros días); luego se pone el maíz hidratado a secar sobre pilotes para progerlos de los animales; posteriormente, se revuelve el maíz con dulce o raspadura, huevo, manteca blanca, con su punto de sal y anís.  La mezcla (hecha en platones) se muele con una máquina eléctrica o manual y luego se amasa durante cinco minutos para darles formas (como hojitas o rosquetas). 
Si se preparan 50 libras de maíz la amasada durará dos horas, aproximadamente.  Luego de darles los diseños deseados, los panecitos se colocan en bandejas de aluminio y se introducen en el horno de barro, durante cuarenta y cinco minutos. El horno debe tener treinta minutos de calor previo.
La leña que se utiliza generalmente es jobito o guarumo. Se recomienda que no sean leños finos porque se recalienta el horno y se queman los panes. Después de todo este proceso  los panes de maíz estarán listo para ser degustados. (Foto superior: Señor Palacios en su artesanal horno donde preparan panecitos, comunidad de Querévalos, distrito de David)

EL HISTÓRICO COMBATE DE SAN PABLO (Culturama 1013)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

El histórico combate de San Pablo (1988) obra del doctor Carlos Humberto Cuestas, relata que el domingo 2 de marzo de 1902, desde las 9 de la mañana hasta las primeras horas de la tarde, en la extensa llanura de San Pablo Nuevo situada entre los ríos Chirigagua y  Platanal, tuvo lugar el más importante enfrentamiento militar entre los ejércitos liberal y conservador que registra la historia de la provincia de Chriquí durante la llamada Guerra de los mil días.
La victoria liberal de San Pablo permitió la ocupación sin resistencia alguna de David, al siguiente día,   y consolidó el dominio del partido de la bandera roja en toda la Provincia.  Para la historia regional, San Pablo fue el escenario de la consagración militar del entonces coronel Manuel Quintero Villarreal (nombre de un barrio davideño), quien precisamente por esa victoria fue ascendido a general de brigada, pero tiene un significado más profundo al representar la gesta de un ejército de campesinos chiricanos, que sin instrucción militar ni experiencia previa, pero llenos de idealismo y de arrojo se enfrentan en el campo de batalla y derrotan palmo a palmo a las experimentadas fuerzas del ejército conservador colombiano, fuerzas éstas mejor armadas y con mayor capacidad de movilización.
Los campesinos chiricanos combatieron de esta forma al sistema de opresión que ese ejército representaba, es decir, al centralismo bogotano.   Si la Guerra de los Mil Días fue una de las causas inmediatas que motivaron la separación de Panamá de Colombia, no cabe duda que San Pablo puede ser considerado el aporte de Chiriquí a la formación de la nacionalidad panameña en esos años de crisis.

PIRATAS EN LAS COSTAS CHIRICANAS (Culturama 1010)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

Durante el período de colonización española en las tierras del istmo de Panamá, los pueblos de la costa del Pacífico de Chiriquí sufrieron el azote de los piratas.  Muchas fueron las vicisitudes y sufrimientos de los pobladores de Remedios y Alanje, cuando fueron asaltados por los piratas Sawkins y Townley.
Relata el profesor Rubén Darío Carles, en su obra 220 años del período colonial en Panamá, que primero fue el capitán Sawkins, en 1682, quien desembarcó en Coiba y decidido se estrelló contra las defensas de la población de Pueblo Nuevo (Remedios), encuentro en el cual perdió la vida.

Destruído Pueblo Nuevo todavía quedan como testimonio de su existencia el brocal de un pozo y los restos de los basamentos de la población establecida por el gobernador Lorenzo del Salto en 1622. Más tarde, el caserío fue trasladado al lugar que ahora ocupa.
Es curioso anotar que muchos de los basamentos que soportaban las columnas de la antigua iglesia de Pueblo Nuevo fueron trasladados al pueblo ahora existente y su campana, con inscripción de 1682, fue la misma que se tocó en arrebato ante el ataque de los piratas y la imagen de Nuestra Señora de los Remedios es la misma que oyó la súplica de los creyentes que le pedían protección divina ante el inesperado  y brutal de los filibusteros.
Años después, el pirata Townley atacó e incendió San Lorenzo y Alanje, a este último lo asaltaron en 1686, también motivó su traslado del asentamiento original.   Los asaltantes desembarcaban en las poblaciones costaneras en busca de aprovisionamiento, especialmente granos y carne. Pueblo Nuevo, Alanje y San Lorenzo,  recogían grandes cosechas de maíz y frijoles y sus llanuras colindantes estaban repletas de ganado.  Por tal razón, el rescate de los pobladores hechos prisioneros era pagado en fanegadas de maíz, arroz y frijoles y la carne de nollivos gordos, en salazón.

A TRAVÉS DEL TORMENTO (Culturama 1007)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

En las postrimerías del siglo XIX, nació en David uno de los escritores más profundos y reflexivos que ha tenido Chiriquí, Francisco Clarck (1886).
Desde temprana edad, Francisco demostró interés por el estudio y pese a sus limitados recursos logró tomar clases con los Hermanos Cristianos, luego  continuó cultivando conocimientos de manera autodidacta;  aprendió  italiano, francés e inglés. Trabajó desde joven como leñador, carnicero y  portero del Consejo Municipal de David, para satisfacer sus necesidades y las de su progenitora, Pastora Clarck. Se dedicó en su tiempo libre a estudiar afanosamente; solía quedarse hasta la madrugada, bajo la luz de una lámpara de queroseno, leyendo diversas obras.
Con sólo veintiséis años de edad, Francisco fue víctima de una cruel enfermedad, la anquilosis progresiva,  que lo postró en cama por muchos años y le causó terribles dolores. Pese a su lamentable condición física, la vivacidad y el ingenio permanecieron en él, así como sus deseos de superación. Acostumbraba solicitar a quienes lo rodeaban que le leyesen periódicos, fragmentos de libros, poesías y revistas. Desde la cama dictó la mayoría de su producción literaria. La enfermedad lo atacó a tal extremo que todas sus articulaciones se solidificaron, privándolo del más mínimo movimiento. Cuando quedó anquilosado el maxilar inferior (la  mandíbula) y no pudo abrir la boca, fue necesario extraerle un diente y alimentarlo con líquidos a través de este orificio.
Desde el lecho concibió numerosas poesías y su máxima obra, A través del tormento, la dictó -casi por medio de murmullos- a su sobrina, Rogelia Pasco, mecanógrafa en una oficina pública. La obra salió a la luz gracias a los esfuerzos de una amiga suya quien ofreció su salario de educadora para obtener un préstamo que permitiera realizar el primer tiraje. En los primeros años de la década del treinta, la Editorial Merlo de Madrid lanzó la primera impresión.
El 7 de marzo de 1933, a los cuarenta y seis años de edad y luego de veinte años de sufrimiento, Francisco Clarck abandonó definitivamente su prisión corporal y elevó su espíritu al cielo. En 1960, como un tributo a su gran legado literario, la Asociación de Periodistas de Chiriquí reeditó A través del tormento.
Debido a que las actuales generaciones poco conocen de este valioso testimonio existencial,  la Universidad Tecnológica de Panamá se comprometió en rescatarla del olvido y publicó una tercera edición, la cual se dio a conocer el 12 de diciembre de 2007.

LA MESETA DE CHORCHA (Culturama 1005)

Por: Milagros Sánchez Pinzón
El atractivo de las tierras altas e intermedias de la provincia de Chiriquí, su biodiversidad, sus zonas de vida, la fertilidad de sus suelos están vinculadas estrechamente con el origen geológico de todo el istmo panameño. Dentro de esos rasgos morfológicos particulares de Chiriquí  se destaca, de manera especial,  la Meseta de Chorcha, una semiplanicie de origen volcánico, localizada en la región centrosur de la Provincia, en la línea limítrofe entre los distritos de Gualaca, David y San Lorenzo, en la llanura costera del Pacífico.

Su elevación oscila entre los 400 y 494 metros sobre el nivel del mar.  Muy próximo a ella,  se emplaza la reserva forestal de Cerro Barro Blanco, con unos 550 metros de altitud. Chorcha presenta un aspecto semicircular, con una superficie total de once kilómetros cuadrados y está constituida básicamente por rocas basalto-andesíticas (roca ígnea extrusiva,  formada por la consolidación de la lava al aflorar a la superficie desde las entrañas de la tierra).

En la superficie de esta Meseta nacen cuatro pequeños cursos de agua: la Quebrada del Chorro, que provoca en su caída, por la pendiente occidental, una cascada de unos 60 metros de altura; la Quebrada Las Vueltas, que nace aproximadamente a 430 metros de altitud y se desplaza hasta alcanzar la ladera del suroeste,  donde produce una caída de agua  de 60 metros (la que se aprecia desde la carretera).  Las otras dos corrientes que se forman en esta Meseta son las quebradas Martés y La Cascada. 

Actualmente,  la cima de esta formación geológica está habitada solamente por los trabajadores de las familias propietarias de estas tierras (Rojas, Navarro, Santamaría y Rodríguez) que las dedican básicamente a  la ganadería. Abundan en su superficie árboles vernaculares y algunas especies introducidas, como naranjos, aguacates, guabas, guanábanas y café.  A la Meseta se puede acceder en automóvil de doble tracción, empleando aproximadamente cuarenta y cinco minutos,  y hora y media caminando, si la persona tiene buenas condiciones físicas.  Antenas de las empresas proveedoras de la telefonía celular también ocupan la cúspide de esta imponente geoestructura, que brinda, con su verdor y  llamativo recurso acuífero, una natural y original bienvenida a todos los que se dirigen hacia la ciudad de David desde el oriente.



EL MÉDICO DE LAS AMÉRICAS (Culturama 1003)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

Una de las figuras médicas más prestigiosas de Panamá ha sido el doctor José Renán Esquivel Osses, quien nació el 21 de noviembre de 1925 en David y realizó sus estudios de medicina en la Universidad de Sao Paulo, Brasil (1950);  se perfeccionó en México y Suiza.

Por su gran profesionalismo y consagración al trabajo fue nombrado Director del Hospital del Niño, de Panamá, durante varios periodos, y asumió el cargo de Ministro de Salud de 1968 a 1973, posición desde la cual realizó profundos cambios en la seguridad social panameña. 
Durante su larga vida profesional visitó numerosos países y distintas organizaciones de renombre, como la UNICEF y la Organización Mundial de la Salud,  lo eligieron como consultor en sus reuniones sobre la asistencia a la infancia y los programas de salud pública, tanto en áreas rurales como urbanas.  En 1979, fue invitado por el gobierno de Nicaragua para ayudar en el sector salud en el proceso de reconstrucción de ese asolado país.  Brasil también lo llamó varias veces como consultor en sus programas de medicina comunitaria.
Sus escritos médicos han sido publicados en el país y el exterior, algunos de ellos han sido premiados por su profundidad y agudeza.  Entre las muchas distinciones que ha recibido el doctor Esquivel se destacan: Medalla de Oro Federico Gómez, otorgada por el Hospital Infantil de México (1968), Condecoración Vasco Núñez de Balboa en el grado de Gran Oficial (1971) y el premio Abraham Horwitz, conferido por la Fundación Panamericana de la Salud y Educación, entregado en Washington, EE.UU., en 1984.; el premio Rómulo Roux (1971) y la condecoración Gran Maestro de la Orden General Omar Torrijos (2007).
En reconocimiento a su meritoria labor, el Centro de Salud de Los Anastacios, distrito de Dolega, fue bautizado con su nombre. 
Después de retirarse de sus actividades profesionales,  el doctor Esquivel vivió retirado con su familia en las montañas de Bajo Mono, en Boquete, donde recibía en su finca «La Abundancia» a todo aquel que quiere compartir con él sus múltiples experiencias y sus sabios consejos.
Falleció próximo a cumplir sus 85 años de edad, en la ciudad de David, el 2 de noviembre de 2010.

martes, 28 de junio de 2011

EVELIA ALVAREZ Y SU HERMANDAD (Culturama 999)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

En los años cuarenta, falleció una señora que vivía en extrema pobreza  en el Barrio Doleguita de la ciudad de David.  Ante esta situación, los vecinos del lugar se unieron para brindarle un sepelio digno a la infortunada y concibieron entonces la idea de formar un centro que ayudara a suplir las necesidades funerarias de la comunidad.  Relata la señora Hermelinda de Polanco, una de las fundadoras de la agrupación, que la acompañaron en este proceso organizacional Agustín Reyes, Rodrigo Ortiz, Octavio Perén Baruco, José Cascante, Julio Hidalgo, Santigo Valdés, Esteban Delgado y Carlos Reyes. 
El 16 de septiembre de 1943 se reunieron casi cincuenta interesados en formar la agrupación y entre ellos eligieron a Salomé Araúz  Coba como presidente interino.  El 10 de octubre siguiente, un grupo mayor se convocó con el objetivo de establecer formalmente la sociedad funeraria de Doleguita, que eligió como presidente a Esteban Delgado,  quien tuvo la tarea de dirigir la elaboración de los estatutos y el reglamento interno. 
En 1947, la presidenta de la Hermandad  fue la educadora Evelia Anguizola de Alvarez, dinámica dama de la organización que gestionó ante las autoridades la donación de  una casa que fuera del ejército de los EE.UU.  durante la Segunda Guerra Mundial, ubicada en el Aeropuerto Malek y  esta infraestructura se convirtió en el primer hogar de la hermandad funeraria.  Pero la profesora  Evelia también se preocupó por  la obtención de un terreno más amplio y mejor ubicado para ofrecer otras facilidades a la comunidad y así fue como se posesionaron  de un lote de la Ave. Obaldía, en 1950, donado por don  Julio Araúz.  
Tras multiples actividades económicas, pocos años después,  se logró la construcción de la sede permanente de la Hermandad en esta dirección.   En 1964, como reconocimiento a la labor realizada por la ilustre dama Evelia Anguizola de Álvarez, los miembros  bautizaron a la agrupación Hermandad Funeraria de David «Evelia Anguizola de Álvarez».

LOS PRIMEROS MERCADOS DAVIDEÑOS (Culturama 998)

Por: Milagros Sánchez Pinzón

Relata don Gonzalo Salazar en su obra, Historia de la ciudad de David (1974), escrita en conjunto con Alberto Osorio y Arnoldo Díaz Wong, que en los albores de la República  en este poblado  la carne se vendía casi siempre en el portal de las tiendas. 
La Calle del Fresco (actual Avenida Sexta Este)  reunía el mayor número de abarrotes  y desde la llamada La Llave hasta El Varital, se observaban las llamadas «pesas» de carnes de res y cerdo.  En la mesa que aparece en la fotografía (a la izquierda) se hacían los cortes de los animales,   cuyos pedazos se colgaban después en ganchos o barras de madera;  mientras que de una soga pendían el sebo, la pepita, el bofe y el mondongo.  En los barriles estaba la carne salada o salmuera. 

En la parte interior de la tienda  se ofrecían otros productos, como cabezales, jarras, portaviandas, telas, sillas de montar, herraduras, etc.  Se recuerdan al coronel Juan Múñoz, Felipe Silvera, José María Mendoza, José Varela, Victoriano Aispurúa, Santiago y Moisés Montero como algunos de los ciudadanos que mantenían negocios de esta clase en aquellos tiempos. 
El Acuerdo Municipal No. 18 del 20 de octubre de 1914 aprobó una partida para la construcción del primer Mercado Municipal, el cual se levantó en el mismo lugar que ocupó hasta poco,  cuando fue derribado para que se levante  un mercado artesanal.

Foto: Archivos de Culturama