Fundado el 21 de agosto de 1988 en David, Chiriquí. República de Panamá

martes, 13 de noviembre de 2012

A dónde va nuestra institucionalidad?

"Las buenas instituciones son las que permiten a cada persona alcanzar su máximo bienestar sin molestar el derecho de los otros"  Cachanoski



El sábado 24 de noviembre de 2012, Culturama estará presentando la Conferencia Magistral A dónde va nuestra institucionalidad?  con el ex Director y Presidente de la Fundación Libertad, don Roberto Brenes Pérez, quien además es el Gerente General de la Bolsa de Valores de Panamá.


Esta conferencia se verificará en la Casa de Culturama, a las siete y treinta de la noche.  Donación B/.25.00.  Informes en el 730-4010. Los cupos son limitados.




sábado, 3 de noviembre de 2012

PORTOBELO, GLORIA Y DOLOR...

Por: Milagros Sánchez Pinzón. mspinzon@gmail.com. ombysa


Mi amigo, el capitán Livingston, ha llegado a Panamá después de meses de navegar por el Atlántico y el Caribe.  Ha atracado en Portobelo  (la Bahía que descubrió Cristóbal Colón en 1502), para después cruzar el Canal de Panamá y proseguir  a donde le lleven los vientos del Pacífico.

Como siempre, por su invitación, aprovecho las andanzas del velero Cataya por los mares  del mundo para conocer diferentes puertos y ciudades.  


Mi primera visión de Portobelo fue decepcionante, tengo que decirlo aunque me duela porque se trata de la gente de mi país: la basura abunda por casi todas las calles.  No comprendo cómo un sitio declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO pueda mantenerse en condiciones tan lamentables, cuando es una potencia turística no solo por su importancia histórica sino también por su belleza natural.

Me cuesta adaptarme.  Mi mente rechaza la desidia en la cual parece aletargada la población y  me anodada el por qué las autoridades  locales  y nacionales, no han aplicado programas especiales para la puesta en valor de esta joya histórica y  litoral de Colón.   Comprendo que todo es cuestión de educación, he visto lugares similares en el Caribe, América Central y Sudamérica, algunos  con menos potencialidades pero su gente y líderes han sabido dirigir los recursos existentes al desarrollo inteligente del turístico histórico. 



Superada la barrera psicológica de la aprensión, decido comenzar a captar con mi cámara los sitios más inmediatos a mi punto de anclaje, testigos mudos de cientos de vivencias increíbles (eso si, no puedo tomar fotos de los puntos negativos): La Casa Rodríguez, edificio de principios del siglo XVII, con su pozo y hornos antiquísimos, sede actual de la Autoridad del Turismo;  la Aduana o Real Contaduría, un inmueble que data de 1630 y guarda todavía parte de su esplendor renacentista.  Ahí me encuentro con dos lindas y traviesas niñas: Jacqueline (de madre africana) y Angie (de madre dominicana) nacidas en el Porto Bello.



La Batería de Santiago, proyectada en 1753, construida después del ataque del pirata Vernon a Portobelo.  Y es que Portobelo fue uno de los más importantes puertos coloniales; por aquí pasaba el oro y la plata de las minas sudamericanas hacia la Madre Patria, de ahí que fuera el epicentro de los ataques corsarios durante décadas. 



Por estos mismos suelos que recorro, hace 324 años, Henry Morgan, acompañado de más de 460 hombres, saqueó todo el  Puerto durante catorce días, torturó, violó y asesinó a sus pobladores.  Todo lo robado se lo llevó en nueve galeones.



Francis Drake, quien tenía como objetivo principal establecer una base inglesa permanente en Panamá  para poner en jaque los dominios españoles en el Caribe, murió en este sitio de disentería cuando contaba con  56 años.  Su cadáver fue arrojado en un ataúd en esta Bahía  sobre la que se mece hoy el Cataya. De la misma manera pasaron y arrasaron Portobelo,  William Parker y el almirante Edward Vernon.

Ya en mi ultimo día por este histórico pueblo que no supera los 3,000 habitantes,  me llevó una agradable sorpresa:  han limpiado un poco el caserío y un pintoresco museo tiene sus puertas abiertas en el vetusto edificio de la Aduana o Real Contaduría.  Disfruto de un pequeño documental (realizado con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación y me recuerda el proyecto que adelantamos sobre los Guaraperos de 1866, para exhibirlo en la Sala de Coto de nuestro Casco Antiguo de David) sobre la historia del Puerto, de cómo fue  lugar de gloria y riqueza durante las famosas ferias en épocas pretéritas, pero también sitio de dolor y muerte por las inclemencias filibusteras.



Portobelo tiene numerosos ingredientes para atraer a nacionales de otros puntos y a miles de extranjeros: la belleza del mar, una costa extremadamente verde por la presencia del Parque Nacional con su exuberante y lujuriosa vegetación,  albergue de una rica  y variada fauna, el conjunto monumental de fuertes, edificios  y baterias  españolas,  y  la cultura afrocolonial colorida y chispeante de los grupos humanos que pueblan toda la costa arriba de Colón.




Me ánimo a escribir estas líneas pero meditando en cómo puede mejorar  la imagen de este  diamante en bruto,  tan solo con proyectos de pintura de las modestas casas y la limpieza permanente de las calles.  Tarea que pueden ejecutar los moradores apoyados por la empresa privada y las autoridades locales y regionales.   Las potencialidades existen, falta un cambio de actitud y mucha, pero mucha voluntad.























lunes, 22 de octubre de 2012

J. EDGAR HOOVER, cine foro de Culturama...

El lunes 29 de octubre de 2012 a las siete de la noche, en la Casa de Culturama se estará proyectando la película estadounidense dirigida por Clint Eastwood: J. EDGAR.



En 1924, con sólo 29 años, Edgar Hoover fue nombrado director general del FBI para que reorganizara la institución. Ocupó el cargo hasta su muerte en 1972, sobreviviendo a siete presidentes, alguno de los cuales intentó inútilmente destituirlo. Los archivos que Hoover guardaba celosamente, llenos de secretos inconfesables de importantes personalidades, lo convirtieron en uno de los hombres más poderosos y temidos de la historia de los Estados Unidos.

No se pierda esta interesante filme en Culturama, la Avenida 6ta. Este, la Calle del Fresco en el Casco Antiguo de David. Donación B/.1.50.

miércoles, 10 de octubre de 2012

THE LADY...



“The Lady” es el retrato del coraje moral y físico, una especie de análisis de lo que constituye la grandeza" (Mick LaSalle: San Francisco Chronicle)
El lunes 15 de octubre a las siete de la noche, Culturama estará proyectando la película francesa THE LADY (2011), basada en la verdadera historia de la famosa activista birmana Aung San Suu Kyi y su marido británico, el experto en temas tibetanos Michael Aris, de la Universidad de Oxford.

Aung San Suu es una mujer privada de su libertad, en 1989, por liderar la oposición a la dictadura militar de su país, y recibió el premio Nobel de la Paz en 1991, cuando aún permanecía bajo arresto domiciliario.  

San Suu Kyi fue finalmente liberada el 13 de noviembre de 2010. Fue recibida en la puerta de su domicilio por unas 3.000 personas. Suu Kyi pasó 15 de los últimos 21 años encarcelada o privada de libertad. 

The Lady es una producción del cineasta francés Luc Besson.  No se la pierde este lunes 15 en Culturama.  Donación B/.1.50.   Casa de Culturama, en la Avenida 6ta. Este, la Calle del Fresco en el Casco Antiguo de David.


domingo, 23 de septiembre de 2012

DEL CHIRIQUI VIEJO A LA BOCA DE LOS ESPINOS...

Por: Milagros Sánchez Pinzón (email:mspinzon@gmail.com) ombysa


En septiembre de 2009, recorrí por primera vez la Boca de los Espinos, el punto donde los ríos Escarrea, Duablo y Chiriquí Viejo se besan con las aguas del océano Pacífico.

En aquella ocasión entré al magnífico estuario por Estero Rico, en el cordón litoral de Alanje.  Hoy, tres años después, vuelvo al sitio pero esta vez  por el curso del Chiriquí Viejo,  al lado del personaje que me había relatado la existencia de este singular paraje: Stanley Heckadon Moreno, porque él  creció  a “ocho vueltas de la Boca de los Espinos.”.
A las once de la mañana del domingo 23 de septiembre de 2012, a  bordo del Monarka, un pequeño bote  que hace cuarenta y dos años compró la maestra Nenga (la mamá del doctor Stanley) en la Feria de David,  Olmedo Miró, Camilo López y Leopoldino Guainora, completábamos el grupo de cinco que arribaría a una isleta donde hace cuatro décadas el prestigioso científico del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) desarrolla la Reserva Natural Cabimo.
A medida que avanzábamos por los meandros del Chiriquí Viejo (cuya coloración chocolatosa indicaba lluvia en la cordillera), Heckadon Moreno  nos iba explicando cómo era esa zona cuando él era niño: los lagartos pululaban en esas aguas, los bosques frondosos flanqueaban no solo las orillas sino que poblaban toda la región y durante la estación seca la corriente era casi cristalina.
 
A solo 15 minutos  en bote de la finca fundada por los abuelos del doctor Heckadon, en el Chiriquí Viejo (corregimiento de Baco, distrito del Barú), se encuentra el Cabimo.  Desde lejos, se aprecia la gran diferencia entre esta porción territorial,  de 26 hectáreas, de los terrenos circundantes.  Decenas de especies arbóreas han sido sembradas para apoyar el proceso de regeneración del bosque y monos congos, cariblancos y monos ardillas habitan el lugar.  Los monos congos o aulladores son tantos que, según Camilo y Leopo,  existen las "bandas" del Cabimo Norte y Cabimo Sur. 
Durante el periplo por Cabimo aprendimos  cómo los manglares le ganan terreno al mar  y cuáles son las diferencias entre el mangle negro (sus raíces afloran verticales desde el suelo para respirar) y el mangle rojo (con raíces aéreas enrevesadas). En ese laboratorio natural  revaloramos la importancia protectora y descontaminante de esta única especie que soporta los ambientes salinos.
Atravesamos la isleta mientras escuchamos  las olas de la mar romper en la costa cercana, era la playa de Estero Rico y estábamos nuevamente frente a la Boca de los Espinos.  En ese punto, nos relató el incansable investigador smithsoniano cómo a los doce años durmió una noche en un banco de arena en esa Boca para  atrapar tiburones: dos de ellos  quedaron enganchados en sus anzuelos pero tuvo que decidirse solo por uno. 

Después de casi tres horas caminando e identificando plantas y aves,  volvimos a la corriente del Chiriquí Viejo para retornar a la finca.  Con la marea en descenso,  Leopoldino,  encargado de manipular el motor,  tuvo que bajar de la pequeña nave para buscar aguas más profundas.  El doctor Heckadon no dudó en quitarse las botas de hule y remangarse sus jeans para ayudarle en la faena. 
Unas garzas fueron testigos de nuestro regreso y un inmenso ceiba bonga en solitario nos sorprendió en la ribera izquierda del cauce que, en algunos puntos,  alcanzaba  hasta los 150 metros de ancho.  
Marcial Rodríguez, natural de Baco, nos esperaba con un delicioso sancocho con abundantes verduras y una botella de Blue Nun, un vino alemán que obsequiamos al doctor Stanley y que, un poco frío, degustamos con el suculento almuerzo.
A la mesa de la agradable casa de madera construida hace casi setenta años, continuamos escuchando las anécdotas y relatos del doctor Stanley de quien siempre se aprende, y más,  cuando se está en su amada tierra... en las cercanías del río y la mar.
Salud, doctor Stanley!  Ojalá pronto podamos volver al Chiriquí Viejo... 

Fotos: Milagros Sánchez Pinzón y Olmedo Miró Rodríguez.