Fundado el 21 de agosto de 1988 en David, Chiriquí. República de Panamá

domingo, 30 de enero de 2011

UN LUGAR EN EL MUNDO...

"Una de las más bellas, emocionantes e intensas películas hispanas de las últimas décadas. La llegada a Argentina de un geólogo español que turba el ánimo de una luchadora familia sirve a Aristarain para hablar, con una franqueza que desarma y una sencillez que estremece, de la justicia, el compromiso, la nostalgia y el deseo. Conmovedora, sincera y realista. Los actores, todos, absolutamente magistrales". Daniel Andreas.




Un lugar del mundo (1992) es la historia de Ernesto , quien hace un viaje a San Luis, un pueblo de un remoto valle de Argentina, para recordar su infancia y las circunstancias que han determinado su vida: sus padres se habían exiliado voluntariamente de Buenos Aires para vivir en una comunidad campesina; la llegada de un geólogo español, contratado por el cacique local para buscar "petróleo", representa una amenaza para la forma de vida de los campesinos.

Esta película argentina que pareciera interpolarse al polémico tema de la  proliferación de las hidroeléctricas en el país, la podrá apreciar el lunes 7 de febrero de 2011 a las siete de la noche en Culturama, en la Calle del Fresco, en el Casco Antiguo de David.   Donación B/.1.00

lunes, 24 de enero de 2011

FIESTA DE MONOS EN PLAYA CRISTINA...


Por Milagros Sánchez Pinzón. Semanario Culturama. mspinzon@gmail.com

Seis amigas decidimos pasar el domingo 23 de enero de 2011 de una manera diferente: tomamos un bote en Boca Chica (distrito de San Lorenzo)  para disfrutar de una pequeña playa en el extremo suroriental de la isla Boca Brava, que se encuentra a unos 12 minutos de la costa.  

Playa Cristina nos recibió con el radiante sol de la temporada seca, con sus arenas grises y, sobre todo (lo prioritario para nosotras): con una exuberante arboleda que nos cobijara en su orilla para dejar pasar las horas ojeando una revista, charlando sobre trivialidades o perdiendo la mirada en  el mar o en islas cercanas de Linarte, Saíno y Ventana.
Los monos congo o aulladores que pululan por la isla se escuchaban a la distancia, pero a mediodía una pareja de estos primates -con su pequeña cría- comenzaron a hacernos compañía. Se paseaban degustando las hojas de los árboles que nos daban sombra.  
Media hora después,  ocho de estos escandalosos animalitos hacían fiesta por encima de nuestras cabezas.  El estruendo que producían  no parecía emanar de esos cuerpos relativamente pequeños.  El aullido  es emitido por los machos adultos cuando están molestos con otro grupo o al oír ruidos extraños provocados por el hombre.  Esta vocalización esta acompañada por los gruñidos de las hembras y los miembros juveniles de la manada.  
Nuestras cámaras lograron captar numerosas imágenes de los aulladores y  grabarlos en sus rutinas de alimentación y convivencia grupal.  Algunos extranjeros, que también disfrutaban de las bondades de Boca Brava, dedicaron varias horas a contemplarlos.
Los monos congo (Alowatta palliata) tienen una coloración que va de negro brillante hasta café rojizo, son fáciles de localizar en el bosque por sus fuertes bramidos. Pueden alcanzar de 60 a 62 cm. de tamaño y pesos  de hasta de 22 libras.  Dentro de su dieta se encuentran gran variedad de frutos y hojas tiernas de los árboles, de los cuales  sus preferidos son los higuerones, el guabo y el níspero.
Nuestro domingo por Playa Cristina resultó lo que esperábamos, un tiempo para alejarnos de lo cotidiano y apreciar las bellezas naturales de nuestras islas, todo ello complementado con el espectáculo gratuito escenificado por  los Alowatta y, al caer la tarde,  por la langosta con patacones, tomate y lechuga que nos sirvieron en un  restaurante en el puerto de Boca Chica...
 

Fotos: Milagros Sánchez Pinzón. 
Viajeras: Itzel Cortés, Yamel Gozaine, Melva Miranda, Cristina y Argelis Pinilla, y el pequeño Diego Emilio.







jueves, 20 de enero de 2011

RHYTHM & SOUND EN CULTURAMA...

Muy aplaudidos los chicos de Rhythm  & Sound durante su presentación del 18 de enero en Culturama, en la Calle del Fresco del Casco Antiguo de David.  La noche de luna llena fue espectacular.

Felicidades para el cuarteto conformado por Rigoberto Coba (saxofón), Javier Hernández (batería) Eduardo Vanegas (bajo) y Anthony Murgas (piano).

Y ahora  a esperar el V Boquete Jazz Festival, del 24 al 27 de febrero de 2011, donde se presentarán estos artistas locales, junto a otras agrupaciones nacionales e internacionales...
Rhythm & Sound y Culturama agradecen a las siguientes personas y empresas patrocinadoras de este Concierto: Transmisiones Panamá, Dr. Roger Sánchez (Decano de Humanidades de la UNACHI, Servicios Ambientales de Chiriquí, V.I.P. Service (Agencia de Turismo), Café Balboa,  Impresos Modernos, Utilería Quadrifoglio,  Farmacia Any de Boquete y Radio Chiriquí.



miércoles, 19 de enero de 2011

DIE WELLE (LA OLA) en Culturama...


Pedagógica, visceral, catártica, agitadora, clarividente…Lo esencial de 'La ola', lo que la hace singular es el impacto que causa en cualquier par de ojos “. Diario ABC
Durante la semana de proyectos, al profesor de instituto Rainer Wenger (Jürgen Vogel) se le ocurre la idea de un experimento que explique a sus alumnos cuál es el funcionamiento de los gobiernos totalitarios. Comienza así un experimento que se le escapará de las manos y traerá consecuencias nefastas.

Este es el argumento de La Ola, obra basada en hechos reales que tuvieron por protagonista a un profesor de Palo Alto, California,  pero que en esta ocasión lleva los hechos  a  la Alemania contemporánea.  

No se pierda este impactante y reflexivo filme en el semanario educativo Culturama, el lunes 24 de enero a las 7:00 de la noche, en su sede de la Avenida 6ta. La Calle del Fresco en el Casco Antiguo de David. Duración: 108 minutos.

lunes, 17 de enero de 2011

EN EL HOGAR DEL COTINGA PIQUIAMARILLO...


Por: Milagros Sánchez Pinzón. Semanario Culturama. mspinzon@gmail.com

Circundar  la serranía de Batipa, formación montañosa que se yergue hasta los 304 metros sobre el nivel del mar,  era el objetivo de Rafael Luck y Euclides “Kilo” Campos, dos apasionados observadores de aves que se trasladaron desde la ciudad de Panamá con el firme propósito de ver, para fotografiar,  al Cotinga de pico amarillo (Yellow-billed Cotinga).
Recorrer los 444 kilómetros que separan la metrópoli istmeña de Batipa, en los límites entre los distritos de David y San Lorenzo, en la provincia de Chiriquí, es obligatorio para todo aquel que desee contemplar esta preciosa ave, en peligro de extinción, pues según los reportes solo se localiza en esta cuasi península de las costas del Pacífico chiricano y en los manglares de Pedregal.
Nos invitaron a participar de esta expedición, el domingo 16 de enero de 2011, a casi un año del primer intento infructuoso por estas mismas tierras,  tras la codiciada especie. 

Rafael, armado con su Canon EOS 7 D y su lente EF 300 mm F 2.8, ansiaba sumar la imagen de esta blanquecina ave a su colección de más de 550 fotografías. Cinco años ha dedicado a esta paciente pero gratificante actividad recreativa. 

Kilo, por su parte, aunque es un guía de turismo profesional, tiene ocho años en el birding (observación de aves),  larga experiencia que le permite identificar a los alados tan solo con escuchar su canto.

A las siete de la mañana ya nos encontrábamos en Batipa.  Las dos primeras horas resultaron vanas, a pesar de introducirmos por un enmarañado bosque de tecas, heliconias y otras especies arbóreas que conducían a un manglar, hábitat frecuentado por este pájaro que alcanza hasta las 8 pulgadas de longitud y que para cualquiera  podría confundirse con una paloma blanca.
En el camino, Kilo nos sorprendió por su  agilidad y osadía ante terrenos que muy pocos se atreven a penetrar sin la ayuda de un machete… Su celo por divisar el Cotinga superaba cualquier temor.

Exactamente a las 10:00 de la mañana, cuando el experto sugirió que nos detuviéramos frente a un malagueto cargado de frutos, la esplendorosa ave se posó sobre una de las ramas para degustar -por varios minutos- de éstos, sus alimentos preferidos.  Se trataba del macho "todo blanco puro inmaculado, con la corona teñido de gris perla" (Ridgely  y Gwyne, 2005), porque la hembra -que no lo acompañaba- posee alas grises con el borde blanco.
Ajeno a los lentes de  tres poderosas cámaras,  las andanzas del piquiamarillo  de rama en rama se  convirtieron en un festín inigualable para quienes lo contemplaban extasiados y plenamente satisfechos.  La espera de tantos años por esta exótica ave, tan difícil de observar, fue  recompensada con la captura digital de más de 50 fotografías. 
Ojalá el avance de las fronteras urbanas no terminen por destruir para siempre el ecosistema que requiere para sobrevivir esta hermosa especie del reino animal.  Y, si desaparece el Cotinga de pico amarillo,  que pervivan estas fotos, dedicadas con las palabras de David Jansen:

 “… a todos aquellos niños tropicales cuyos hijos nunca verán
la naturaleza tropical en toda su compleja belleza natural, 
porque sus gobiernos se la cambiaron por el desarrollo 
y el crecimiento económico”. 

Foto No.1.  Serranía de Batipa desde Bahía de Muertos (Milagros Sánchez Pinzón)
Fotos del Yellow-billed Cotinga (Carpodectes antoniae), Olmedo Miró Rodríguez.

jueves, 13 de enero de 2011

ESCOLTANDO AL FAIAL TOO HASTA ISLA CEDRO..

Por: Milagros Sánchez Pinzón. Semanario Culturama. mspinzon@gmail.com


A las seis de la mañana del 12 de enero de 2011, el anaranjado amanecer que despuntó por el puerto de Pedregal  auguraba el inicio de una gratificante jornada. 

El velero Faial Too, de bandera brasileña, propiedad de un gran amigo, anclado en Pedregal, debía ser trasladado frente a la isla Cedro,  a menos de un kilómetro  de las costas de Boca Chica, en el distrito de San Lorenzo.   Esta misión nos llevaría a descubrir otro de los hermosos parajes escondidos en el Golfo de Chiriquí.
Isla Cedro, de 80 a 100 hectáreas de superficie, debe su nombre a la exuberante presencia de estas especies arbóreas  que, combinadas con espavés, guásimos, laureles, algarrobos, jaguas y palmeras,  se yerguen en esta porción de tierra rodeada por las aguas de la Bahía de Muertos.

Los únicos habitantes de esta isla son descendientes de los pioneros Demetrio Pinto y Adelia Rodríguez, naturales de Horconcitos, quienes desde las primeras décadas del siglo XX se radicaron en esas tierras para cultivar, especialmente,  maíz y frijoles.  Era la época en la cual abundaban los conejos, los chivos, los armadillos y los ñeques.  Hoy, viven allí, varias manadas de monos congos, palomas titibú o rabiblancas, cocalecas y paisanas.

Circunnavegar en el  "El cedreño", bote de Julio César “Chombo” Pinto y su hijo del mismo nombre, por los alrededores de isla Cedro, permite divisar las formaciones vecinas. Al oeste  la serranía de Batipa,  las Tres hermanas, la isla Muerto y los pequeños pero curiosos mogotes (montículos aislados). Al noroeste, los manglares de Mata Gorda y, al sur, la inmensa isla de Boca Brava, donde se han establecido los mayores negocios ecoturísticos de la región que la convierten en  la más conocida y visitada.

 

Una gran particularidad de isla Cedro es la hospitalidad de doña Astevia Cortés y su esposo Víctor Pinto.  La primera nos hizo degustar un delicioso pez sierra frito, acompañado de arroz blanco, lentejas y tajadas maduras. Delicioso y envidiable, pues  ellos consumen casi todos los días los manjares oceánicos: corvina, lisa,  pargo o jurel, en una tranquilidad casi absoluta  y refrescados por la suave brisa marina.

Don Víctor, casi nos hace beber de una totuma un trago de vino de palma, ese fuerte líquido extraído de las palmas de corozo,  tan numerosas en la isla.

Cuando decida conocer algunas de las islas del golfo de Chiriquí, más cercanas a la costa, anímese y contacte a los hermanos Pinto en el celular   6467-4640 (Manolo) y 64734506 (Chombo).  La experiencia será inolvidable.


Fotos: Milagros Sánchez Pinzón y Julio César Pinto, hijo (palma de corozo con vino.